El sexto sentido de las aves
Según el estudio que sobre aves publica la revista PLOS ONE, éstas son capaces de ver, tal como suena, el campo magnético terrestre y usarlo para su orientación en sus viajes de punta a punta del planeta.
En los criptocromos, fotorreceptores sensibles a la luz azul y que participan en el ritmo circadiano del día y de la noche, que los sitúa en la retina y en un grupo de neuronas de la zona anterior del cerebro se encuentra el secreto de este sexto sentido.
Las dos zonas están conectadas por el tálamo, formando un complicado circuito cerebral que visualiza y procesa la información de la brújula magnética en las aves
1 Comentario
esto es una basura de lo peor como pueden ofrecer tan poca informacion