Confundir a un vivo con un muerto
Resulta increÃble que a estar alturas de los avances cientÃficos se lleguen a cometer errores como lo es el hecho de creer muerta a una persona, tal como se publica en una noticia del 28 de agosto de 2007:
“…El joven habÃa sido trasladado al depósito de cadáveres del Hospital del Condado de Brasov, en Rumania, dado que no mostraba signos de vida. Al llegar al hospital fue declarado muerto y depositado junto con otros cadáveres.
El muchacho explicó que cuando se despertó no tenÃa idea de dónde estaba. “Miré a mi izquierda y a mi derecha y vi mujeres muertas y luego un hombre vestido de blanco se acercó a mÃ. Me dio pánico. Creà que venÃa a matarme”, relató.
Al parecer, el joven fue vÃctima de un colapso que lo dejó inconsciente y sin signos vitales. “Lo último que me acuerdo es estar tomando un café con mi hermano y luego me desperté en el depósito”, dijo Georgescu. El joven, de la localidad de Faragas, está siendo sometido a un estudio neurológico para determinar el origen del extraño ataque…”
Y es que sucesos como este, eran aceptables cuando no se conocÃa la existencia de la cataplexia o cataplejÃa, ataque que consiste en que la persona presenta una disminución de sus signos vitales a tal grado que con una revisión rápida, se le darÃa por muerta. Aunado a la existencia de este sÃntoma, que ya deberÃan conocer todos los médicos, actualmente existen dispositivos para detectar la función vital de una persona o la detección de daños corporales por parte del equipo médico que no dejarÃan duda alguna de que la persona ya no tiene vida. Sin embargo, aún en nuestros dÃas se siguen cometiendo errores como el expuesto en la noticia, que sinceramente, más que errores, se podrÃan llamar negligencias.